Transformarse en otros

Mejor Actor Protagonista

Se han puesto al servicio de la historia con unos personajes que se han quedado en nuestra memoria. La magia del cine está en inmortalizar los rostros de Luis Bárcenas, de un ejecutivo de un banco que no despega las manos del volante, de un actor enfermo que recibe la visita de su mejor amigo y del novio en la versión de Bodas de sangre de Paula Ortiz. Si es cierto que un intérprete vale tanto como su última película, Pedro Casablanc, Luis Tosar, Ricardo Darín y Asier Etxeandia han dado la cara por estos personajes por los que se miden al Goya a Mejor Actor Protagonista.

pedro casablanc

Pedro Casablanc | B

Trabajando con la imaginación

Por Chusa L. Monjas

Se ha formado en los escenarios, donde ha desarrollado la capacidad de ver los numerosos papeles que le han encomendado en una primera lectura de la obra a representar. Y ha sido el teatro el medio que le ha permitido dominar y disfrutar de Luis Bárcenas, el personaje de B, la película que le ha puesto en el cuarteto de Mejor Actor Protagonista por el Goya. Pedro Casablanc no cabe en sí de alegría por la nominación. “Es la primera vez que hago un protagonista en una película, aunque sea pequeña y con pocos medios. Me estreno en el olimpo del cine, que siempre ha sido mi pasión, mi primera vocación”, avisa este actor que lleva años de oficio y que, más que con el recuerdo personal y métodos al uso, trabaja con la imaginación.

Cortos, series e intervenciones en Días contados, Los años bárbaros, Che guerilla, Truman… Pero el cine se le resistía a Casablanc, que en esta ópera prima de David Iludain ha hecho un trabajo “titánico”. “No me va a tocar más un personaje así. Es un guión sacado de la realidad y creo que no hay ninguna película española en la que se hable tanto. Cuando hablaba de corrido en tomas tan largas tenía que parar porque me dolía la boca”.­

Encarnar en la gran pantalla al ex tesorero del Partido Popular, papel que interpretó en la obra de teatro Ruz-Bárcenas, de Jordi Casanovas, le ha enseñado que nunca hay que perder la esperanza y la ilusión.”No imaginaba que este proyecto me iba a dar tantas satisfacciones. La crítica aceptó el filme desde el principio, y cuando se estrenó me llegaron muchos mensajes de felicitación. Estás toda la vida esperando que te toque algo así y cuando llega… No sé si será un antes y un después en el cine, lo que espero es seguir trabajando y estar en proyectos interesantes”.

Motivado por el entusiasmo y el tesón del novel David Ilundain por llevar a imágenes la declaración que Bárcenas prestó ante el juez Pablo Ruz en 2013, este licenciado en Bellas Artes se apoyó en la actitud física de Bárcenas, al que conocía por las imágenes que emitía la televisión. “Me fijé en esa forma un poco torera, chulesca, de moverse que tiene, y también me llamó la atención su voz atildada. Un gran cuerpo y una voz aguda era un contraste interesante, pero tuve que encontrar un término medio para la voz para no hacer una caricatura. Me parecía un hombre antipático, gruñón, pero después de ver la película con su hijo Guillermo le pregunté por su padre y me dijo que era simpático, carismático y con una memoria impresionante”.

El hijo de Bárcenas es un fan del trabajo de Casablanc – “me dijo que lo había clavado”-, que también interpretó a Mariano Rubio, “otro amigo de lo ajeno”, en una TV movie. “Elevar personajes políticos a personajes de ficción y convertirlos en héroes o villanos me gusta mucho. La corrupción política es un filón para los guionistas y los actores porque hay personajes muy ricos para hacer una creación. Rita Barberá y Esperanza Aguirre se merecen una película”.

Luis Tosar 3

Luis Tosar | El desconocido

El bueno / malo

Por Mónica Tourón

“Las especialidades son coyunturales; un actor no debería tener especialización”. Luis Tosar se aleja de las etiquetas y asegura “no darle demasiadas vueltas” al hecho de si es o no un actor de acción. “Pasé del cine de denuncia al cine de acción, la vida te va llevando”… Lo que sí deja claro en El desconocido es que la acción le sienta bien, y que ha disfrutado trabajando con un equipo y en un proyecto que desde el primer momento le entusiasmó: “Lo tuve muy claro. Ha sido una suerte”.

El proyecto de Dani de la Torre llegó a sus manos a través de un amigo común, Luis Zahera. “Me pareció muy interesante, tanto el tema que determina la película como el reto que supone para un actor estar encerrado en un coche”, explica. A partir de ahí, llamadas a Vaca Films, a Luis, a Dani de la Torre, al que “conocía desde hace años y teníamos buenos amigos comunes, pero nunca habíamos trabajado juntos”, y se puso en marcha todo el engranaje. Tosar reconoce que su empuje al proyecto ha sido un factor determinante, pues “tal y como funciona el sistema hoy en día, si no tienes un gran nombre todo se pone más difícil”.

En El desconocido encarna a Carlos, un ejecutivo de banca que se ve prisionero en su coche con sus hijos y con una bomba bajo el asiento. No es solo una venganza lo que le atrapa en el coche, está atrapado también por un drama real que ha afectado a mucha gente. “Es un hombre de éxito, de familia, y se descubren poco a poco sus partes oscuras; es un personaje muy complicado, con muchas aristas”. En la película se van descubriendo cosas que llevan al espectador a cambiar o, al menos, dudar de quién es el bueno o el menos bueno. ¿Película tramposa? “No, es el guionista el que deja que el espectador emita sus juicios y, en un momento dado, gira la historia y vuelve a dejar que el público se posicione”.

Tosar admite que El desconocido podría calificarse de “thriller social” pues “está ubicada en un ámbito muy concreto, y ese drama sobrevuela siempre la película”. Aunque rodar sin salir de un coche pudiera parecer un hándicap, para el actor gallego ha sido una experiencia muy positiva. “El estar en un espacio tan acotado nos llevó a lo más concreto y a lo que buscábamos, que era emocionar. Al estar sentado todo el rato solo se podía ir a la esencia de la escena”.

De los actores con los que comparte nominación, Tosar asegura admirarlos mucho: “Siempre que se está en una terna en la que hay buenos trabajos y muy buenos actores, te da caché. A Pedro Casablanc no lo conozco casi, pero Ricardo Darín es un hermano y Asier Etxeandia un gran amigo. Los tres hacen trabajos maravillosos. Es como la lotería: si le toca a uno, todos seremos felices”.

©Miguel Amoedo

©Miguel Amoedo

Asier Etxeandia | La novia

La pasión de Lorca

 Por Mónica Tourón

Hizo las pruebas para el papel de Leonardo, pero Paula Ortiz se fijó en él para ser el novio en su versión de Bodas de sangre. Asier Etxeandia habla con pasión de La novia y del personaje que le ha llevado a estar nominado al Goya al Mejor Actor Protagonista. “Cuando me propusieron las pruebas para Leonardo pensé que con mi aspecto de ‘europeíto’ y nada racial no me iban a coger. Pero hubo un flechazo con Paula y me llamó para proponerme el novio; se me encendió la luz, era una maravilla encarnar a un personaje que siempre ha sido bastante maltratado”, explica.

Exteandia describe al novio como “un hombre fuerte, un hombre sano y bueno que quiere de verdad a su novia. No es un pobrecito. Si no fuera así no habría pasión ni conflicto, y esta historia hay que contarla desde la pasión”. Esta versión de Paula Ortiz “convierte a todos los personajes en víctimas. Nadie es culpable. Se entiende el sufrimiento de la novia, de Leonardo, del novio, de la madre… Te puedes poner en la piel de todos. Todos son víctimas de la pasión”.

Para preparar su papel, no tuvo más que profundizar en la obra original: “Todo está escrito. García Lorca escribe un novio fuerte y bueno, de esa clase de gente maravillosa que lo da todo y no recibe nada. Pero siempre le hemos dado lecturas como de personaje de segunda. Se tenía que ver que era el hombre que iba a cuidar a la novia y a quererla toda la vida. Pero hay una enfermedad que es la pasión… Todo está en la obra de Lorca; solo había que analizar bien el texto y ver qué quería decir Federico”.

Si le das rienda suelta, Exteandia podría hablar de La novia horas y horas. La pasión de la obra es la misma con la que recuerda todo lo que ha rodeado a la película, incluso las dificultades del rodaje: “Hacía mucho calor, unos mosquitos enormes y un viento insufrible… Pero nos reímos mucho; acabábamos agotados, llenos de barro, polvo y sudor, pero fue maravilloso”.

La novia, en opinión de Asier Etxeandia, es “totalmente” fiel a Bodas de sangre, pues “Paula Ortiz es una estudiosa de Lorca, lo ha analizado profundamente, y su interés por ser fiel a la palabra del poeta es constante. Paula Ortiz se enamoró de la historia de Lorca y ha sido honesta a su amor”.

El actor, que confiesa que la segunda vez que vio La novia “no podía parar de llorar” y se emociona cada vez que la ve, no se esperaba que la película llegara a tener tantas nominaciones y mucho menos la suya junto a Ricardo Darín, Luis Tosar y Pedro Casablanc. “Estoy muy orgulloso, es un sueño tener cerca a tres grandes: Darín es Dios, Tosar un actorazo y a Casablanc le he admirado toda la vida. ¿Si les quiero decir algo?, que estoy deseando tomarme unos gintonics con ellos después de los Goya”.

©Irene-Meritxell

©Irene-Meritxell

Ricardo Darín | Truman

La movilidad como secreto

Por Chusa L. Monjas

Llegó a España cumplidos los cuarenta años y desde el primer momento “nos caímos bien”, dice Ricardo Darín, un as en esto de jugar a ser otros. “La cantidad de veces que a uno le ha tocado entrar y salir de uno mismo te da una gimnasia que a veces sale bien y otras no tanto. El secreto está en que la historia esté bien escrita. Y luego nosotros, como artesanos, tratamos de ofrecer al director la oportunidad de poner a cada personaje en su lugar. Son tus compañeros los que te ayudan a arrimarte a una persona distinta”.

Icono del cine argentino, el conocido intérprete es, por cuarta vez, candidato al Goya, ahora como Mejor Actor Protagonista por Truman. “Es la primera vez que tengo consciencia de que esto ocurre, y esto está relacionado porque significa potenciar aún más esta película que mueve y ayuda a reflexionar. Todas las nominaciones me hacen muy feliz por la seriedad, dedicación y respeto que todo el equipo puso en este cuento”.

Habla con fervor de sus dos “hermanos”, Cesc Gay y Javier Cámara, el director y coprotagonista de Truman, trabajo del que ha aprendido mucho y que le ha permitido hacer “una especie de catarsis con algunos tema de la vida, más que de la muerte”, apostilla el ‘Bombita’ de Relatos salvajes, que tiene muy presente a los colegas con los que comparte plano y escenario, y estos le admiran, le respetan y le quieren. Muchos de ellos le califican de ‘Dios de la interpretación’. Digiere los piropos “con humor porque los que lo dicen son amigos. A pesar de mi edad, tengo la sensación de aprender algo todos los días. Cada proyecto es un volver a empezar, siempre somos evaluados por lo último, así que hay que proponer nuevos juegos e intentar que sean abrazados por ese gran Dios que es la audiencia”.

Este actor que le ha perdido el miedo al ridículo y que transita de un género a otro, “porque el gran secreto es la movilidad”, siempre está a la búsqueda de proyectos “con carne”. Tiene ganas de hacer un filme de terror y volverá a pronunciar “acción”; pero el plan más inmediato de este nombre de lujo de las coproducciones hispano-argentinas, que, “a diferencia de los compatriotas que me precedieron, no he tenido que imitar el acento español” para triunfar en nuestro país con las historias dirigidas por Campanella, Eduardo Mignona, Fabián Bielinsky y Pablo Trapero, es disfrutar de su familia. Orgulloso de sus hijos “porque son buenas personas” –uno de ellos, Chino, sigue sus pasos–, Darín tiene en Nueve reinas y El hijo de la novia las historias que le han catapultado “también en Argentina, donde, antes de Nueve reinas, era considerado un buen comediante, pero no me habían visto como actor dramático”.

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